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Caudal Literario
SOTERIA Y SOZEIN
LA PALABRA DE SALVACIÓN
EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
El nombre soteria significa "salvación", y el verbo sozein significa "salvar". Indudablemente, para nosotros es de suprema importancia averiguar qué quiere decir salvación y ser salvo. En el griego clásico, soteria significa "liberación" o "preservación". Puede usarse respecto de un hombre que vuelve sano y salvo a su casa o su país después de haber estado ausente un tiempo.
Puede significar "garantía de segur¡dad" o "seguridad contra el peligro". En los papiros, el significado más común de soteria es, con mucho, "salud corporal". Por ejemplo, un miembro de cierta familia escribe a casa y dice: "Escribidme acerca de vuestra soteria" o, como nosotros diríamos, "hacedme saber cómo estáis".
Comencemos buscando el principio del significado de soteria en la Septuaginta, la versión griega del AT, pues de ella se nutrieron muchos de los primeros cristianos. La Septuaginta fue la Biblia de la iglesia antes que el NT fuera escrito, y ella matizó el lenguaje y los pensamientos de la iglesia primitiva.
(I) En la Septuaginta, soteria significa, en su expresión más simple, "resguardo y seguridad en general". En la multitud de consejeros hay soteria, dice Pr. 11:14. Jacob conviene que si llega a casa en soteria, Yahweh será su Dios (Gn. 28:21). José promete que todos aquellos varones en cuyo saco no esté la copa volverán a casa en soteria (Gn. 44:17; cf. Gn. 26:31; Job 11:20; 13:16; 30:15).
(II) En la Septuaginta, soteria significa "liberación de la tribulación en general". Los adversarios del salmista le dicen: "No hay para él soteria en Dios" (Sal. 42:11). El salmista ora a Dios para que mande soteria (Sal. 44:4). El hombre que espera en Dios, se regocijará en su soteria (Is. 25:9; cf. Sal. 20:6; Is. 38:20; Jer. 25:35).
(III) En la Septuaginta, soteria significa "liberación de un enemigo". En la Versión Reina Valera Antigua, dicha liberación está representada por palabras como "salvación", "socorro", "huida", "victoria". Soteria describe la liberación de manos de los filisteos (Jue. 15:18), de los amonitas (1 S. 11:9, 13), de Siria (2 R. 13:5), Egipto (2 Cr. 12:7) y Moab (2 Cr. 20:17). Describe la liberación por Dios de Israel de sus enemigos a través de toda la historia.
(IV) En la Septuaginta, soteria describe la "liberación de Israel del Mar Rojo". "Estad firmes -dice Moisés- y ved la soteria que Jehová hará hoy con vosotros" (Ex. 14:13). Toda liberación era una soteria del Señor, pero la liberación del Mar Rojo era la soteria por excelencia. Ahí, sobre todo, la mano de Dios fue vista en todo su esplendor y poder.
(V) Algunas veces, en la Septuaginta, esta soteria es "escatológica", es decir, encontrará toda su floración y gloria sólo en la nueva era que vendrá. No es algo que se agota en este mundo. Será poderosa para salvar eternamente (Is 45:17; 52:10; Jer. 3:23), i.e., su salvación es eterna.
(VI) Consistentemente, soteria está conectada con Dios y es atribuida a él. Comparada con ella, vana es la ayuda de los hombres" (Sal. 60:11; 108:12; 146:3). Dios es, característicamente, Dios de soteria, Dios de "salvación" (Sal. 18:46; 38:22; 51:14; 88:1). Cuando el poder del hombre resulta ineficaz, la soteria de Dios entra en acción. La necesidad extrema del hombre es siempre la oportunidad de Dios.
(VII) Finalmente, podemos apreciar que soteria es el centro de muchos pasajes líricos, que son cánticos de acción de gracias. Aparece en el canto de Moisés, una vez atravesado el Mar Rojo (Ex. 15:2); en el canto de David, tras haber sido librado de Saúl (2 S. 22:3; 36, 47, 51); en el canto de Ana, cuando supo que iba a tener un hijo (1 S. 2:1). soteria hace cantar de gozo al hombre que la experimenta.
Así, pues, cuando los escritores del NT usaron soteria recibieron con la palabra una cuantiosa herencia, pues el vocablo ya describía la salvación, preservación e intervención del poder de Dios en las crisis de la historia y de la vida individual, el cuidado que no cesa en este mundo y el amparo que hace cantar de alegría a la persona que lo siente.
EN EL NUEVO TESTAMENTO
Dos de los viejos usos se repiten en el NT.
(I) Soteria es utilizada con respecto a la "salvación de nuestros enemigos (Lc. 1:69; 71; Hch. 7:25; Jud. 25). Notemos que todos estos pasajes tienen un trasfondo característico del Antiguo Testamento.
(II) Tanto el nombre como el verbo se usan con referencia a la "seguridad y salud corporal". Por ejemplo, la preservación de Pablo del naufragio (Hch. 27:20, 34) y la construcción del arca de Noé para salvación de éste y su familia (He. 11:7).
Pero, habiendo ya hecho constar estos dos antiguos usos, ahora debemos ocuparnos de las formas distintivas y características en que el NT utiliza estas palabras.
(I) Soteria es "el anhelo de Dios" y "el propósito de Jesucristo". El NT no sabe nada de un Dios airado que haya tenido que ser pacificado para perdonar a los hombres. El NT ignora por completo a un Dios cuya cólera haya sido trocada en misericordia. En el NT, Dios tomó la iniciativa de la soteria. Dios ha escogido a los hombres desde el principio para "salvación" (2 Ts. 2:13). Dios quiere que todos los hombres sean "salvos" (1 Ti. 2:4). La paciencia en el sufrimiento de Dios es para obrar la mayor soteria posible (2 P. 3:15).
La soteria es tanto una prerrogativa de Dios, que es atribuida a él en las doxologías del Apocalipsis (Ap. 7:10; 19:1). Es Dios quien nos ha "salvado" (2 Ti. 1:9). Cristo Jesús vino al mundo para "salvar" a los pecadores (1 Ti. 1:15). Jesús no vino al mundo para condenarlo, sino para que sea "salvo" por él (Jn. 3:17). Dios es el promotor de la soteria.
(II) Por esta misma razón, la soteria puede ser rechazada. Debemos ocuparnos de nuestra soteria con temor y temblor (Fil. 2:12). Siendo grande como es, puede ser desatendida (He. 2:3). El NT nunca olvida que el arriesgado libre albedrío del hombre puede frustrar el propósito salvador de Dios.
(Ill) Jesús es el núcleo de la soteria que Dios obra. En ningún otro hay soteria ni hay otro nombre, en los cielos o en la tierra, en que podamos ser salvos (Hch. 4:12). Jesús es el archegos, el pionero, el precursor de la soteria (He. 2:10). Es el aitios, la causa motora y esencial de la soteria (He. 5:9). Sin Jesús y su obra, soteria no es posible.
(IV) No obstante, Jesús necesita de agentes humanos. El anhelo de Pablo es ver la manera de que puedan ser "salvos" algunos judíos (Ro. 11:14). A todos se hizo de todo para "salvar" a algunos (1 Co. 9:22). Pablo, refiriéndose al matrimonio, exhorta al cónyuge creyente a seguir junto al incrédulo por si quizá puede "salvarle" (1 Co. 7:16). Todo el deseo del apóstol delante de Dios es procurar que los demás sean "salvos" (1 Co. 10:33), y reprocha a los judíos el que le estorben en esta labor (1 Ts. 2:16). Timoteo ha de tener cuidado de él y de la doctrina, porque así se salvará a sí mismo y a los demás (1 Ti. 4:16). El que media para que se convierta un pecador, salva de la muerte un alma (Stg. 5:20). Jesucristo precisa de labios que hablen por él, de manos que obren por él, de hombres que sean sus heraldos.
(V) Por esta misma razón, el mensaje cristiano es:
(a) "palabra de salvación" (Hch. 13:26; Ef. 1:13). Es dar a los hombres las buenas nuevas de la buena voluntad de Dios.
(b) El mensaje cristiano es "el camino de salvación" (Hch. 16:17). Muestra a los hombres la senda que conduce a la vida, no a la muerte.
(c) El mensaje cristiano es "poder de salvación" (Ro. 1:16). No sólo trae al hombre una tarea, también le da las fuerzas para realizarla; no sólo le muestra un camino, le da el poder para andar por él; no sólo le hace un ofrecimiento, también le da la facultad para apoderarse de él.
(d) El "anhelo" del mensaje cristiano es la salvación del hombre (Ro. 10:1; 2 Co. 6:1). El anhelo del mensaje cristiano no es precipitar al hombre en las llamas del infierno, sino alzarlo hasta la vida de los cielos.
Ahora debemos considerar lo que podríamos llamar elementos de soteria en el NT, las cosas que traen "salvación".
(I) Soteria implica "arrepentimiento". La aflicción piadosa produce arrepentimiento que obra para salvación (2 Co. 7:10). soteria es algo de lo que hay que ocuparse con "temor y temblor" (Fil. 2:12).
(II) Soteria implica "fe" (ef. 2:8; 2 Ti. 3:15; 1 P. 1:9). Implica aceptar a Dios, a través de su palabra, y moldearse uno mismo en confianza cabal sobre la base de la misericordia ofrecida por Dios. soteria implica "creencia" (Ro. 1:16), esto es, la convicción de que las promesas de Dios en Cristo son verdaderas, la complacencia en aventurar nuestra vida en la veracidad de Jesucristo. Implica "esperanza" (Ro. 8:24). El arrepentimiento, el temor y temblor, no es sinónimo de hacer a un hombre desesperar, sino de moverle a buscar, en radiante esperanza, su remedio en Jesucristo. Fe, esperanza y creencia van tupidamente entretejidas. Son las diferentes expresiones de la confianza en que se funda soteria.
(Ill) Soteria implica "perseverancia". El que persevere hasta el fin encontrará soteria (Mt. 10:22; 24:13). El hombre que no se intimida por la oposición exterior ni por el desaliento interior, al final, encontrará la salvación. No debe ser derrotado por sus dudas ni por los argumentos y seducciones de los otros. Su confianza es algo a lo que debe adherirse como a un salvavidas en medio de un mar tempestuoso.
(IV) Soteria implica "amar la verdad" (2 Ts. 2:10). El hombre que no ama la verdad nunca puede encontrarla. Si un hombre cierra los ojos a la verdad sobre él, no puede ser movido al esencial arrepentimiento. Si cierra los oídos a la verdad sobre Jesús, nunca podrá informarse ni apercibirse de la finalidad del ofrecimiento de Dios. Y siempre será cierto que no hay ciego más grande que el que no quiere ver.
(V) Algunas veces, soteria implica "temor" (Jud. 23). Hay algo así como un temor limpiador (Sal. 19:9). El temor del Señor es el principio del conocimiento (Pr. 1:7). Existe lo que alguien ha llamado "el estremecimiento celestial", el repentino temblor por miedo de lo que somos, que nos conduce a encontrar la esperanza de lo que en Cristo podemos ser.
(VI) Soteria siempre implica "gracia", pues está fundada en la gracia y somos salvos por gracia (Ef. 2:5). Los cristianos primitivos estaban convencidos de que eran salvos por la gracia del Señor Jesús, y la idea que expresa el vocablo soteria es la prueba final de que la sal vación es un don que no hemos merecido ni podíamos merecer, sino que viene a nosotros de la pura bondad y generosidad de Dios.
(VII) Soteria implica "el mensaje de la cruz", aun cuando este mensaje parezca una simpleza al oírlo por primera vez (1 Co. 1:18), e implica que debe quedar impreso para siempre en nuestra memoria (1 Co. 15:2). Implica ver la cruz y recordarla constantemente, es decir, tomar conciencia del amor de Dios y vivir de acuerdo con ella.
(VIII) El escritor de Hebreos tiene algo más que añadir. El diría que soteria también implica "la continuación de la obra de Cristo". La visión de este escritor es que Cristo vive siempre para interceder por nosotros (He. 7:25). Con uno de los pensamientos de mayor alcance de todos los del NT, este autor ve a Jesús defendiendo todavía a los hombres, llevando a cabo su obra sumosacerdotal, dejando expedito el camino hasta Dios a los hombres. Esta es la visión de un Cristo que nos amó desde el principio de los tiempos y que nos amará hasta el final, y cuyo amor continuo es nuestra eterna esperanza de soteria.
En muchos casos, en el NT, soteria se encuentra como si no tuviera explicación. Se usa como una palabra de cuyo significado cada uno entendería al menos algo. Tales casos son Lc. 19:9; Hch. 11:14; 16:30; 1 Co. 3:15; 2 Co. 2:15.
Pero si hemos de apoderarnos de todo el valor y significado de esta palabra, debemos preguntar: ¿De qué es salvado el hombre? ¿Cuál es la liberación que soteria promete? Antes de buscar las respuestas en el NT, debemos hacer una observación. El verbo sozein significa tanto salvar a un hombre en el sentido eterno como curarlo en el sentido físico. En el NT, la salvación es "total". Es salvado el hombre integro: su cuerpo y su alma.
(I) Soteria es salvación de la "enfermedad física" (Mt. 9:21; Lc. 8:36, en ambos casos el verbo es sozein). Jesús estaba interesado en el cuerpo y en el alma de los hombres; y es muy significativo el que la iglesia esté redescubriendo esto hoy. Tal salvación puede no curar, pero siempre capacita al sufriente para convertir sus padecimientos en gloria.
(II) Soteria es salvación del peligro. Cuando los discípulos peligraban daban voces para ser "salvados" (Mt. 8:25; 14:30). Esto no significa protección de todo peligro y daño; significa que el hombre que sabe que está dentro de la soteria de Dios, sabe que está, como Rupert Brooke decía, "seguro donde no hay seguridad". Es la convicción de que nada, en vida o en muerte, puede separarle del amor de Dios.
(lll) Soteria es salvación de la "parte infecta de la vida". Un hombre es salvado de esta aviesa y perversa generación (Hch. 2:40). El hombre que conoce la soteria de Dios tiene con -y sobre-él una cualidad profiláctica, un antiséptico divino que le inmuniza para ir por el mundo sin contaminarse.
(IV) Soteria es salvación de "la condición de perdido". Jesús vino al mundo a buscar y a salvar lo que se había perdido (Mt. 18:11; Lc.
19:10). Vino a rescatar al hombre cuando éste iba camino de una situación en que perdería cuerpo y alma. Vino a hacerle volver del camino que conduce a la más fatal clase de muerte, para dirigirle por el que lleva a la más esencial clase de vida.
(V) Soteria es salvación del "pecado". Jesús recibió este nombre porque había de salvar a su pueblo de sus pecados (Mt. 1:21). El hombre solo es esclavo del pecado. No puede liberarse de él. Puede diagnosticar fácilmente su enfermedad, pero no puede curarla. Sólo el poder salvador de Cristo efectúa esa curación. "El quebranta el poder del invalidado pecado. Liberta al prisionero del pecado."
(VI) Soteria es salvación de la "ira" (Ro. 5:9). El NT no puede ser vaciado de su concepción de juicio, pues ésta es fundamental en él. Jesucristo obró, Dios obró, y la obra de ambos libertó al hombre de la ira de la santidad agraviada y de la ley transgredida. Algo pasó que, en Jesucristo, pone al hombre creyente en una nueva relación con Dios.
(VII) Una última cosa hemos de hacer constar. Soteria es escatológica. Es decir, podemos empezar a gozar de ella aquí y ahora, pero su pleno efecto y su completa maravilla vendrá a nosotros el día en que Jesús sea coronado Rey de todo el mundo (Ro. 13:11; 1 Co. 5:5; 2 Ti. 4:18; He. 9:28; 1 P. 1:5; Ap. 12:10). Es cierto que la segunda venida de Cristo no es una doctrina popular; pero se sigue conservando la tremenda verdad de que este mundo va a alguna parte, y, cuando el mundo llegue a su consumación última, soteria será simultánea y finalmente perfeccionada.
Soteria es lo que salva a un hombre de la ruina de su alma en esta vida y en la futura.
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